Relatos Archive

En este 2016… ¡Salud!

25 de Diciembre 1995 “¿Qué pedís para este Año Nuevo?”, le preguntaba siempre a mi abuelo cuando íbamos a visitarlo el 25 para brindar con él. Le preguntaba aunque yo para adentros ya tenía la respuesta perfecta. “Fácil, amor, dinero y salud”… o mejor…“dinero, amor y salud” me decía casi olvidándome que mi abuelo ya

Las mañanas en mi casa

Las mañanas en mi casa son de abrazo. Nos abrazamos como si fuéramos sobrevivientes de la noche. Como si le diéramos la bienvenida al sol. Como si nos felicitáramos por cada nuevo día. Las mañanas en mi casa son de abrazo. Nos fundimos en un mimos de sueño y bostezos dulces y empalagosos como un

Uno

El campesino fue camino a su campo justo cuando el sol asomaba. Bajando la colina vio al maestro haciendo yoga. Su figura parecía flotar en el horizonte del campo. Lo saludó con la cabeza. El maestro lo miró sonriendo. – Maestro, ¿cuántos “Saludos al Sol”?, preguntó. El Maestro con las manos cruzadas en su pecho

DraCones, ¿qué hacer si aparece uno en tu casa?

Nota aparecida en Agosto 2015 – Revista Mujeres Hoy Hace unos años se decía que los dragones de casa aparecían solo en extrema pobreza o suciedad. Esto no es verdad. Si apareció en tu casa un dragón no tienes de qué avergonzarte. Es algo muy común y cada vez más cotidiano especialmente si vives en

Escribir.

A veces escribo enojada, si hubiera un espejo estoy segura de que tengo cara de pato triturado. Escribo tirándome de los pelos, despeinándome, tapando la cara con mis pelos. Escribo como si el teclado tuviera espinas. Inclinada hacia adelante, agazapada, esperando que me escupan una hache o que me peguen una trompada. Escribo como si

Viento.

Eran las siete de la mañana, el cielo estaba tornándose celeste. Abrió el auto. Tiró la cartera y todas las carpetas que traía en la mano en el asiento del acompañante, y se subió. La radio no andaba. El ruido del motor era lo único que se escuchaba, no habían muchos autos en la autopista

Manos.

La remera azul colgaba de la silla. En la mesa había dos platos sucios y una botella de vino vacía. La luz de la única vela prendida, iluminaba a penas la habitación. La música sonaba suave de fondo. La cama estaba a un costado, en la parte mas oscura del cuarto. En realidad, era solo

La práctica.

No lo hago porque sea la mejor. No lo hago porque es la última vez. No lo hago porque luce bien o salió en las revistas. No lo hago porque me lo dijo mi mamá, ni mi marido , ni mi terapeuta. No lo hago porque Jennifer Aniston lo hace, o Jane Fonda o Michelle